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Existen numerosos restos neolíticos en toda la zona, que se conservan en los museos arqueológicos de Ourense y Pontevedra. La presencia de los romanos, quizás atraídos por la riqueza de las aguas termales, concretamente de Partovia, se detecta en la toponimia. Fue a partir de la Edad Media, coincidiendo con la aparición de la comunidad religiosa del Císter en Oseira, cuando surgió una verdadera organización de la actividad económica en toda la Comarca. La extensa área que controlaba, donada mayoritariamente por la realeza, era fértil y rica; ya en el siglo XVII se sabe de la celebración de una feria en O Carballiño, que fue superando Cea, que desde el siglo XIII era el centro de todo el comercio comarcal. De esta forma nació lo que hoy es la capital del municipio. En 1901 le fue concedido el tratamiento de "Excelencia" por "el progreso de su agricultura, comercio e industria". No debemos olvidar tampoco, que una etapa importante en la reciente historia local está vinculada a la tradición emigrante de los habitantes de la comarca que, a partir de los años sesenta, han contribuido decididamente a la expansión urbana de la villa. |